En momentos delicados, cuando la cuerda se tensa tanto que se empieza a romper, que vibra creando tensión en todo tu cuerpo porque no sabes cuando es el momento, pero es evidente que va a pasar. Mi comportamiento fue soltar la cuerda antes de romperla, una desconexión total y un cambio de aires, el cual me ha sentado muy bien,aunque hay que volver a la rutina. NO me molesta volver a la rutina y a un aparente orden, me desequilibra el estar en una constante lucha conmigo misma, la espontáneidad de mis actos con la responsabilidad de mis deberes. De repente el pensar que todo seguía igual que antes de desconectar me empujó un poco al precipicio, pero solté una sonrisa y pensé soy así desastre, en otra incoherencia bailando al ritmo de la canción vamos a bailar de mis genios, el mentón de fogarty.
Esta canción ha sabido convertirse en el himno de la felicidad. Toda su letra es como un aire de felicidad que rodea tu ambiente, su melodía es impasible a los sentidos haciendo mover hasta una estatua. Su esencia es que te hace soltar una sonrisa incluso entre lágrimas, olvidarte de todo, y darte fuerzas para empezar una nueva vida, crear momentos inolvidables y hacer de tu tristeza un carnaval.
Con esta canción si que grito todas las mañanas prefiero vivir aquí afuera[...] comerme la vida trago a trago... No conozco día que pueda pasar sin este subidón de autoestima con esta canción, es como el hombro del amigo que arrimas cuando lloras, que al final siempre esos llantos rompen en carcajadas descontroladas. Entre lo que puedo considerar éxitos en mi vida conocer a "el mentón de fogarty" ha sido uno de los mejores logros, hasta creo que lo pondré en el currículum.
En otro blog comenté que eran mis genios, ahora puedo decir que son la música de mi felicidad, junto a ellos he aprendido a andar en un suelo cubierto de canicas, donde las caídas no dolían porque estaban en la compañia de esos enigmáticos sonidos que no todos son capaces de crear.
El principio de la canción con la voz de Gorka a capella consigue erizar la piel, que jutno a la primera nota de esa guitarrá y las palmas marcando el ritmo llenan de euforia el interio de tu cuerpo, empezando por los pies que son incapaces de estarse quieto hasta terminar en tu cabeza, donde se detiene más tiempo para meter esas frases que tantas razón llevas que componen estrofas y estribillo, que en una melodía aparentemente llana, pero en su interior esconde los matices que rompen la rutina haciendo de la vida un espectáculo, una pantonimia, de la que estamos encantados de pertenecer.
Cuando escucho esta canción me creo que mi vida es perfecta, el problema es que no la escucho aislada, este es el principio de una banda sonora completa donde me pongo el disco días rojos, e intento comprender como pueden denominar días rojos a la música que para mí los han convertido en sencillamente maravillosos.
Podría escribir... sin parar sobre estos chicos, o sobre su música, porque les estaré eternamente agradecida de todos los buenos momentos que me han hecho pasar, por todas las penas que ahogaron sus melodías, por todas las tristezas que borraron sus letras, por todas las identificaciones y por haber encontrado mi descripción en una de sus canciones, ya denominada en las primeras frases así desastre. Si paro de escribir es porque ya he dejado satisfecho a mi lado espontáneo, pero aún me queda ha
cer lo que las responsabilidades de mis deberes me mandan.
cer lo que las responsabilidades de mis deberes me mandan.¿qué voy a hacer si estoy escuchando esta canción? pues VAMOS A BAILAR